
Con la temporada de esquí muchos esquiadores vuelven a ponerse unas tablas, sin preocuparse o sin darse cuenta de que llevan muchos meses de inactividad. El esquí es un deporte muy completo que requiere de un esfuerzo físico y la participación de muchos músculos, según el nivel de esquí que tengas y la modalidad que practiques varía de unos deportistas a otros, pero básicamente hay que tener en cuenta que los brazos, sobre todo para los principiantes, y las piernas son las dos partes del cuerpo que sufren más. Las rodillas sobre todo, los primeros días se resienten mucho, y es una de las principales partes del cuerpo que se lesiona.
Para llegar con una buena forma física a la temporada de esquí deberías por lo menos hacer tres horas semanales de aeróbic, bicicleta, jogging, steps, etc, cualquier deporte cardiobascular además de practicar un poco la musculación. No dejes de hacer los estiramientos, por los menos 10 minutos al finalizar los ejercicios, así conseguirás una mayor flexibilidad.
No te pongas nunca a esquiar nada más llegar, haz los estiramientos correspondientes al deporte que practiques. Es un gran riesgo iniciar un deporte con los músculos fríos y tensos.
Al final de la jornada realiza ejercicios de estiramiento para que los músculos recuperen su tono adecuado. También te facilitarán la relajación.